El Jazz y la Gestión Pública en el Perú

A continuación reproducimos un texto de Rolando Muñoz, especialista en Gestión Cultural, escrito como introducción para la Conferencia: Experiencias sobre la gestión cultural aplicada al Jazz en Alemania de Julia Hulsmann, organizado por el Instituto Goethe y la Asociación de Jazz de Lima.

Me han pedido los compañeros de la Asociación de Jazz de Lima, a quienes agradezco la invitación, hacer una introducción de lo que se ha hecho desde la Gestión Pública, en temas de promoción, difusión y articulación del Jazz en el Perú. Y debo decir que no ha habido, casi nunca, una política cultural que haya protegido este género musical, la más importante del último siglo, que se ha desarrollado en todo el mundo fundiéndose con las raíces de cada país y su cultura musical.

Sin embargo, debemos mencionar que en Lima si hubo una fuerte presencia de jazz en los barrios y sectores más populares. En la década de 1920 llegó la moda de los ritmos extranjeros; en especial los norteamericanos, cuya difusión se vio favorecida por la popularización de la “vitrola”, el incremento de la oferta de discos importados, el advenimiento de la radiotelefonía en 1925, y posteriormente, por la llegada del cine sonoro. Esto fue materia para que los jóvenes criollos comenzaran a incorporar estos nuevos ritmos a nuestro repertorio. El caso más resaltante es la del compositor de música criolla, Felipe Pinglo Alva, quien tiene gran cantidad de repertorio aun esperando ser estudiado, entre ellas muchos en ritmos de one step y fox trot, ramas del árbol del jazz, muy populares en esas épocas.

Para el año 1987, el congreso de Estados Unidos declaro al Jazz como un “destacado modelo de expresión” y “excepcional tesoro nacional”. En el Perú la historia fue  diferente, el apoyo y revalorización de la música peruana en los gobiernos militares, en especial de Velazco Alvarado, trajo consigo el desprecio por géneros musicales extranjeros y también otras expresiones artísticas como la danza contemporánea, bajo la política de “no alineación”, no permitiendo su desarrollo y también, como es obvio,  su difusión radial y otros medios controlados por el estado. El Jazz sufrió por muchos años ser afectada por impuestos rigurosos que no permitieron que artistas de este género llegaran al Perú, como si ocurría en otros países vecinos.

Concretamente, la labor de difusión del jazz en el Perú la han tomado los centros culturales de cooperación internacional, las embajadas, institutos de idiomas de EEUU, Inglaterra, Francia, Alemania, España, y recientemente EUNIC. Ellos son los principales motores de difusión del género. El Festival de Jazz del Instituto Cultural Peruano Norteamericano, que el año pasado cumplió su 25° aniversario de labor ininterrumpida, avala esta mención.

Desde el sector público, la Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima, creó un programa en el año 2013, llamado Jazz & Blues en las Plazas, cuyo objetivo era la de acercar al público a estos géneros, a la vez de fortalecer los espacios de convivencia social, convirtiéndose en una experiencia única y vivencial para los pobladores beneficiados del cercado de Lima y Barrios Altos, que vieron en muchos casos, por primera vez, la práctica de estos géneros musicales.

Pero nuevos vientos soplan en estos tiempos, la creación de la Asociación de Jazz de Lima en el 2013, se ha tomado la tarea de articular a los cultores del género, teniendo una agenda de actividades regulares como la que nos une en esta oportunidad. La aparición de más escuelas de música hace posible un crecimiento de intérpretes e instrumentistas jóvenes que le han dado nuevo vigor a la escena jazzística. Nuevos espacios bien acondicionados, como el Gran Teatro Nacional, han aportado para que músicos de nivel internacional lleguen por estos lares, tales como Herbie Hancock, Chick Corea, Wynthon Marsalis & Jazz at the London Lincoln Center Orchestra, Alex Acuña & Nestor Torres, etc.  Además del programa de Formación de Públicos que han ofrecido una serie de conciertos didácticos gratuitos llamados “¿Qué es el jazz?” con la participación de la Orquesta de Jazz Big Band PUCP.

 

 

Cuáles son los retos para el fortalecimiento de una escena jazzera en el Perú? La creación de una plataforma educativa – académica estructurada, como se viene haciendo en estos momentos, donde más jóvenes puedan acercarse al género. Programas de creación de públicos, sacar al Jazz de los espacios donde se ha encapsulado y llevarlo hacia los lugares y espacios que, muchas veces, fueron las que aportaron desde sus orígenes su creación de una identidad peruana. Políticas culturales y apoyo a una producción discográfica solida son las acciones que deberían tomarse en cuenta a la hora de diseñar un plan de trabajo para el fortalecimiento del Jazz en el Perú.

A propósito de la creación del Día Internacional del Jazz durante la Conferencia General de la UNESCO en noviembre del 2011, quisiera mencionar las virtudes de la música jazz como herramienta educativa y como motor para la paz, la unidad, el diálogo y el refuerzo de la cooperación entre pueblos:

  • El jazz rompe barreras y crea oportunidades para la comprensión mutua y la tolerancia
  • El jazz eje de la libertad de expresión
  • El jazz es un símbolo de unidad y paz
  • El jazz reduce tensiones entre individuos, grupos y comunidades
  • El jazz fomenta la igualdad de género
  • El jazz refuerza el papel que juega la juventud en el cambio social
  • El jazz promueve la innovación artística, la improvisación, nuevas formas de expresión y la integración de músicas tradicionales en las formas musicales modernas
  • El jazz estimula el diálogo intercultural y facilita la integración de jóvenes provenientes de medios marginados.

Sobre Rolando Muñoz:

Es egresado del Diplomado de Gestión de Empresas e Iniciativas Culturales en la Universidad Católica del Perú, ha seguido talleres como el Seminario Music Bussness / Gestión de la Industria Musical, a cargo de Yoli Avalos (BQUATE) y el Seminario sobre Negocios Musicales, Se + Rock, organizado por la Escuela de Música de la UPC.

Colaborador de la Asociación de Jazz de Lima, ha trabajado en la Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima, creando programas como La Fiesta de la Calle, Jazz & Blues en las Plazas, Lima Vive Rock, etc. Actualmente es director de la asociación cultural La Casa de la Creatividad y productor de las Orquesta Sinfónica Nacional.

Como productor independiente, ha creado y producido programas musicales tales como Jazz con Sazón Peruana en la Casa Cultural Mocha Graña, con su amigo y colaborador Carlos Olivera; Festival de Flamenco con Sabor Peruano en el Centro Cultural de la PUCP, Barranco, Música para Todos con la Red de Artistas Barranquinos y actualmente trabaja en el Festival Internacional del Cajón Peruano 2016, que este año se realizará con el auspicio de la Municipalidad del Rímac.

 

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